jueves, 12 de julio de 2012

Las Horas antes del Fin


Veintidós horas, era mi ultimo recuerdo al mirar el reloj, mas que el tiempo parecía la cantidad de horas transcurridas desde la ultima vez que estuvo fuera. En ocasiones sentía su cuerpo ajeno, pesado, torpe, podría afirmar categóricamente que no era él.

El sonido del segundero era lo único que lo mantenía lúcido, alerta, esto parecía un desfile interminable de adjetivos que en vano trataban de describir su realidad.

Avanzó tres pasos delante en la oscuridad artificial creada por las cortinas cerradas, escucho pasos subiendo por la escalera, la angustia crecía, lo que quedaba de su cuerpo sudaba, miles de pensamientos fatalistas y apocalípticos inundaban su perturbada mente que se preguntaba; ¿acaso será quien acabe con su miseria?
De golpe la puerta se abrió y una diáfana silueta se distinguía entre el blanquecino resplandor que inundaba el espacio, lo esperaba, sabía que el momento llegaría. 


La figura tácitamente por fin pronunció las palabras:
“Ya es muy tarde, ¿no te haz bañado? date prisa llegarás tarde a la escuela, siempre es lo mismo contigo hijo”
Una vez más el suplicio de la educación  era mayor a cualquier escena mórbida y terrible que pudiera imaginar…

domingo, 3 de junio de 2012

Amantes

Los mejores amantes que conozco
son el agua y el aceíte.

Colócalos en un mismo recipiente
y verás que en la calma
se respetan sus espacios

Ahora mueve un poco
el agua avanza
el aceite cede.

Pero si agitas fuertemente
sus partes se confunden por momentos
y en el retorno a la tranquilidad
vuelve cada uno a su yo
perdonándose sus ayeres turbulentos...

jueves, 13 de octubre de 2011

Sorpresa

Pablo toma el arma, baja las escaleras atormentado, decidido con revolver en mano, escucha la algarabía de la fiesta que su madre preparo para él. Sabe que la paranoia lo posee de nuevo, estúpida y vívida como la sangre que corre en sus venas, sudoroso y con la protección entre sus ropas toma la cabeza de la mesa donde personas que ahora no reconoce lo rodean, risas, ruido, gritos todas son onomatopeyas para sus sentidos.

Su madre se acerca a él y le susurra al oído que la caja roja situada en el centro de la mesa es su regalo "sorpresa", siente el sudor frío que recorre su espalda y piensa: "¿Qué infiernos será?, ¿ratas rabiosas buscando paladear su débil carne?" de seguro es un complot entre Eudora la maldita bruja que se hace pasar por su amante novia y su hechizada e incauta madre. Terror es la palabra correcta, un éjercito infernal de hormigas recorren su cuerpo, fija la mirada en el pequeño paquete, las voces en la habitación lo invitan a abrirlo, su mente perturbada le transmite movimientos y chillidos insoportables. Con temblor en las manos abre el presente y entre felicitaciones descubre una billetera de piel, se mueve por si sola y dientes afilados lo saludan, Eudora intenta abrazarlo y la empuja fuertemente, una risa macabra brota, estruendosa, enferma, evidencia de que la locura esta presente, se arroja al piso maldiciendo a todos, toma el revólver y la muerte se convierte en su protectora contra esta distorsionada realidad.

lunes, 29 de agosto de 2011

The life that people live

What is terrible is not death the lives people live or don´t live up until their death. They don't honor their own lives, they piss on their lives. They shit them way. Dumb fuckers. They concentrate too much on fucking, movies, money, family, fucking. Their minds are full of cotton. They swallow God without thinking, they swallow country without thinking. Soon they forget how to think, they let others think for them. Their brains are stuffed with cotton. They look ugly, talk ugly, they walk ugly. Play them the great music of the centuries and they can´t hear it. Most people´s deaths are a sham. There's nothing left to die... Charles Bukowski

miércoles, 17 de agosto de 2011

Sabiduría a la Bukowski

"Un sabor temprano a muerte no es necesariamente una mala cosa”… Charles Bukowski
Para él el lugar cercano a la muerte es donde está la esencia de la vida: en los márgenes, en las afueras, en los grandes retos, los riesgos y en su posterior fracaso, en el saber que no ir hasta allá y asomarse es vivir en medianía, aburrido y condenado. Y sobre todo ésta: “continua sangre”. Porque la vida es sentir la sangre, alterar las pulsaciones, subir o bajar precipitadamente, ir al riesgo, traspasar los límites, provocar la aventura y, en cualquier actividad provocar a la sangre, hacer que sea continua, constante y llameante: que es la única manera de sentirse vivo. Tal y como lo fue su escritura… Isaac Mendoza Vázquez (Charles Bukowski: El infierno es un lugar solitario – Revista Mexicana de Cultura “El Nacional” México 12 de Julio 1998)

lunes, 15 de agosto de 2011

Sentir Subterráneo

El metro de la ciudad de México, nuestro gran zoológico humano – pluricultural, cualquiera diriá que fonéticamente el termino es peyorativo por hacer mención a nuestro lado animal freudiano, pero subirte a él es semejante a un paseo dominical descubriendo y observando las distintas formas de la expresión humana que diario u ocasionalmente utilizan este eficaz medio de transporte.
Este tren color anaranjado, blanco, azul o ahora los hay con motivos “bicentenarios” y que en cada jornada recorre miles de kilómetros, se pueden experimentar las más diversas situaciones y emociones. En la puesta en escena de mi vida el metro ha sido uno de los actores principales, hemos protagonizado tristezas, alegrías, euforia, impotencia, calor etcétera, pero siempre en alguna situación trascendental hay una estación cerca.

Hoy no es la excepción y en este momento viajo en uno de los vagones centrales y observo una señorita que sube rápidamente antes de que cierren las puertas, llora, aunque dentro de la prisa el sentimiento casi puede mimetizarse con el entorno; yo lo he hecho también y en cierta forma comparto lo que los ojos no ven, conozco de la añoranza de salir por las escaleras y pensar que alguien te recibirá con un abrazo o que el problema quedará resuelto. Toma el fondo del vagón como refugio, ahí donde una escalera de emergencia pintada de rojo se convierte en mudo testigo de múltiples realidades, donde el cristal de las puertas sin utilizar te regalan ese etéreo paisaje obscuro tan lleno de intimidad; donde la luz se hace presente únicamente con destellos rápidos que son como luciérnagas y dragones luminosos que veloces vuelan a su destino, igual que nosotros, es un ambiente idóneo para reflexionar.

El timbre me hace voltear y al regresar la vista me percato que la chica se ha ido, esta es una estación de transborde y la gente se agolpa para bajar y subir, el letrero que invita a los pasajeros “Antes de subir permita bajar” es un afiche que parece estar escrito en algún lenguaje incomprensible para nosotros los capitalinos, entre la masa de gente sube una señora que entre empujones y gritos detiene fuertemente un niño que en sus brazos viene y con la otra mano cómo puede jala a dos pequeñitos que tomados de las propias entran al vagón reflejando en sus rostros calor y espanto. Su madre se abre paso entre el caos e intenta acomodarse y acomodar a sus niños justo en el sitio que la chica abandono, los más grandecitos siguen las instrucciones de su mamá y se aferran al tubo más cercano alzando sus caritas entre los adultos buscando aire, el calor empieza a encerrarse y el niñito de brazos empieza a llorar, el rostro de su madre habla por sí solo reflejando la angustia de pronto llegar a su destino, porque de esto se trata como la vida misma, de un punto al que llegar; a algo que nos espera o no, pero al cual debemos alcanzar.

Hemos llegado a la siguiente estación de entronque, la tarea de la señora ahora es bajar evitando tanto estorbo en la puerta, sí, esas personas que no bajan en estaciones siguientes pero se quedan inmóviles frente a la puerta en lugar de pasar al fondo del vagón, pregunta: "¿baja a la siguiente?", nadie responde y como puede se abre paso llevando de la mano a sus pequeños, da la impresión de ser tragada por una masa de gente y desaparece, afortunadamente mucha gente baja detrás de ella y el ambiente es más respirable, estamos a punto de llegar al fin de recorrido, la última estación de la línea.

Yo aquí cambio de otra ruta, la cantidad de personas va en aumento e inclusive entrar al tren es peor que estar en la línea ofensiva en un juego de futbol americano. La puerta se abre y todos se empujan, literal “se medio matan” por un asiento, lo curioso es que al terminar el dantesco espectáculo los únicos ahí sentados son hombres, los letreros de “reservado” con dibujos de señoras embarazadas, personas mayores, discapacitados siguen siendo un afiche lleno de jeroglíficos para la lectura chilanga, comprendo que el cansancio hace presa de todos, no respeta genero ni condición social pero un poco de esa clase de civismo que tomaban nuestros padres y abuelos no nos vendría mal, en ese momento volteo y encuentro libre el rincón junto a la escalera de emergencia, creo que es momento de cambiar de papeles, me siento en el piso apoyo mi cabeza en ella y veo de reojo las luciérnagas, los dragones; reflexiono y pienso "algún día escribiré lo que a diario observo", donde probablemente alguien me observa como yo lo hice, es más puede que alguien se me adelante y escriba lo que mira antes que yo, lo único que puedo hacer es cerrar los ojos y facilitarle el trabajo.

Pensamientos ajenos que marcaron mi vida

Existen pensamientos ajenos que marcan tu vida, aquí hay una pequeña selección de aquellos que al leerlos aún hoy en día, me evocan recuerdos o simplemente me recuerdan el camino a seguir.

“Porque me gustan demasiadas cosas, me confundo y desconcierto corriendo detrás de una estrella fugaz, una tras otra hasta que me hundo. Así es la noche y eso produce, no puedo ofrecer más que mi propia confusión”… En el Camino – Jack Kerouac

“Despite all my rage I’m still just a rat in the cage”… Smashing Pumpkins – Bullet with Butterfly Wings
“Intoxicated with the madness I’m in love with my sadness”… Smashing Pumpkins – Zero

“El talento trabaja, el genio crea”… Robert Schumann

“Miguel, lo que únicamente tenemos en común tu y yo es precisamente eso: tu y yo, nosotros”… Berenice Hernández Garibay

“Con la tecnología tan avanzada no necesitas amigos, solamente un par de baterías”… Wolfie “El hijo del piloto” (Orbita 105.7 FM)

“La raíz escondida no pide premio alguno por llenar de flores y frutos las ramas de los árboles”… Rabindranath Tagore

“Pase lo que pase ahí si háganos caso no dejen de soñar, háganlos como quieran, defiéndalos como puedan, pero no dejen de soñar mientras esos sueños e ideologías no le hagan daño a nadie”… Iñaki Manero (En los cuernos de la luna Rock 101)